Mantener la masa muscular mientras se reduce la grasa corporal es uno de los principales desafíos durante el envejecimiento. Con el paso de los años, el organismo pierde músculo de manera progresiva, un proceso que puede disminuir la fuerza, afectar la movilidad y aumentar el riesgo de caídas y dependencia.
En ese contexto, un ensayo clínico realizado por investigadores de la Universidad de Sunshine Coast, en Australia, identificó que el HIIT fue la única estrategia de entrenamiento capaz de reducir el tejido adiposo sin provocar una disminución de la masa magra en adultos mayores de 65 años. El trabajo siguió durante seis meses a más de 120 participantes, comparando distintas modalidades de ejercicio para evaluar sus efectos sobre la composición corporal.
El HIIT fue el único método que preservó la masa muscular
Durante la investigación, los participantes realizaron diferentes programas de entrenamiento con intensidades variables. Si bien todas las modalidades produjeron una disminución de la grasa corporal, solo quienes practicaron entrenamiento interválico de alta intensidad lograron conservar la masa muscular, un aspecto considerado fundamental para mantener la autonomía y la calidad de vida en la vejez.

Los investigadores señalaron que este resultado cobra especial relevancia porque la pérdida de músculo asociada al envejecimiento puede acelerar el deterioro físico y aumentar el riesgo de lesiones. En cambio, preservar el tejido muscular ayuda a sostener la fuerza, el equilibrio y la capacidad para realizar actividades cotidianas de forma independiente.
Una estrategia para envejecer con mayor autonomía
Los autores del estudio destacaron que el HIIT no solo puede contribuir a mejorar la composición corporal, sino también convertirse en una herramienta para favorecer un envejecimiento saludable. Al combinar períodos breves de ejercicio intenso con intervalos de recuperación, esta modalidad permite obtener importantes beneficios físicos en sesiones de menor duración.
No obstante, los especialistas advirtieron que este tipo de entrenamiento debe adaptarse a la condición física de cada persona y realizarse bajo la supervisión de profesionales, especialmente en adultos mayores o personas con enfermedades preexistentes. De esta manera, el HIIT puede incorporarse de forma segura dentro de un programa integral que también contemple ejercicios de fuerza, una alimentación equilibrada y controles médicos periódicos.



