Cuando se habla de ganar masa muscular, el pollo suele ocupar un lugar central en la alimentación de deportistas y personas que entrenan fuerza. Sin embargo, un médico de Harvard aseguró que el pescado representa una alternativa con beneficios adicionales gracias a su perfil nutricional.
El especialista explicó que ambos alimentos aportan proteínas completas, es decir, contienen todos los aminoácidos esenciales que el organismo necesita para reparar y construir tejido muscular. No obstante, el pescado ofrece un valor agregado que lo convierte en una opción especialmente recomendable para quienes buscan optimizar su rendimiento físico.
El beneficio extra que ofrece el pescado

Según el experto, el pescado no solo proporciona una elevada cantidad de proteínas y leucina, un aminoácido clave para estimular la síntesis muscular, sino que además es una fuente natural de ácidos grasos omega-3.
Estos compuestos poseen propiedades antiinflamatorias, favorecen la recuperación después del entrenamiento y contribuyen a la salud del corazón y del cerebro. Esa combinación convierte al pescado en una opción más completa para quienes buscan desarrollar músculo sin descuidar el bienestar general.
La proteína, solo una parte del proceso
El especialista remarcó que consumir proteínas de calidad es fundamental, pero recordó que el crecimiento muscular depende de un conjunto de factores. Entre ellos mencionó el entrenamiento de fuerza, una ingesta adecuada de proteínas a lo largo del día y una correcta recuperación.

Además, destacó que tanto el pescado como el pollo pueden formar parte de una alimentación saludable, siempre que se integren dentro de una dieta equilibrada y adaptada a las necesidades de cada persona.
Qué pescados recomiendan incorporar
Entre las variedades más recomendadas se encuentran el salmón, las sardinas, la caballa y la trucha, ya que combinan un alto contenido de proteínas con una importante concentración de omega-3.
Los especialistas coinciden en que incluir pescado de forma regular dentro de una alimentación equilibrada no solo favorece el desarrollo de la masa muscular, sino que también aporta beneficios para la salud cardiovascular, el funcionamiento cerebral y el control de la inflamación.



