Lo que debía ser una jornada de deporte y naturaleza terminó convirtiéndose en un escándalo. La 17ª edición de la carrera de trail Doble Apolo, realizada en el Área Natural Protegida Paso Córdoba, en General Roca, Río Negro, fue interrumpida por un violento ataque protagonizado por un grupo de jinetes que impidió el normal desarrollo de la prueba.
Según denunciaron desde la organización, los agresores retiraron parte de la señalización del recorrido de 8 kilómetros, arrojaron piedras contra los corredores e incluso agredieron físicamente a algunos participantes. Los incidentes quedaron registrados en videos que rápidamente se viralizaron en redes sociales y generaron una fuerte repercusión en la comunidad del running.
Corredores agredidos y un circuito alterado
El episodio ocurrió en los primeros kilómetros de la competencia, cuando los atletas ingresaban a uno de los sectores más característicos del circuito. La remoción de las cintas de señalización provocó que numerosos participantes perdieran la referencia del recorrido, mientras otros denunciaron haber sido perseguidos y atacados por personas a caballo.
Uno de los casos más graves fue el del corredor Fernando Castro, quien aseguró haber recibido un golpe con boleadoras durante el incidente, situación que le impidió completar la prueba. Además, varios competidores relataron que los agresores bloqueaban el paso y exigían la presencia del organizador, mientras en algunos videos también se escuchan reclamos vinculados con un pedido de dinero.
Pese al caos inicial, la organización logró reorganizar parte del recorrido y la mayoría de los atletas pudo finalizar la competencia, aunque con modificaciones en el trazado original.
La organización anunció una denuncia judicial
Tras lo ocurrido, el organizador de la Doble Apolo, Alejandro Pellegrini, confirmó que presentará una denuncia ante la Justicia junto a corredores y autoridades municipales.
Desde la organización aseguraron que la competencia contaba con todas las autorizaciones correspondientes, tanto municipales como provinciales, y calificaron el episodio como un hecho sin precedentes en la historia de la prueba. Si bien reconocieron que en años anteriores habían recibido amenazas, señalaron que nunca se había registrado un ataque de estas características.
Preocupación en la comunidad del running
El violento episodio despertó un amplio repudio entre corredores, organizadores y aficionados al trail running. Las imágenes del ataque recorrieron las redes sociales y reavivaron el debate sobre la necesidad de garantizar condiciones de seguridad en competencias que se desarrollan en espacios naturales compartidos.
Mientras avanza la investigación para determinar las responsabilidades de los agresores, la organización reclamó que se asegure la convivencia entre todos los usuarios del Área Natural Protegida Paso Córdoba para evitar que un hecho de estas características vuelva a repetirse y ponga en riesgo la integridad de los participantes.



