Un estudio cuestionó la creencia de que beber agua mientras se come ayuda a sentirse lleno y a consumir menos alimentos. Los investigadores encontraron que quienes tomaban más agua durante las comidas tendían a comer más.
La investigación, publicada en la revista científica Appetite, analizó los hábitos alimentarios de 86 adultos durante comidas realizadas en un laboratorio. Los resultados mostraron que un mayor consumo de agua estuvo asociado con una mayor cantidad de alimentos ingeridos.
Los investigadores explican que, aunque el agua ocupa espacio en el estómago, los líquidos se vacían rápidamente, por lo que ese volumen no necesariamente genera una sensación de saciedad prolongada.
Además, alternar constantemente entre bocados y sorbos podría hacer que la comida resulte más agradable y favorecer que las personas continúen comiendo.
El estudio no recomienda dejar de tomar agua
Los especialistas advierten que estos resultados no significan que haya que evitar el agua durante las comidas. Se trata de un estudio realizado en condiciones controladas y se necesitan más investigaciones para determinar si el mismo efecto ocurre en la vida cotidiana.
La hidratación sigue siendo fundamental para la salud y tomar agua durante las comidas continúa siendo una práctica segura para la mayoría de las personas.



