La menopausia provoca una disminución de los niveles de estrógenos, un cambio hormonal que acelera la pérdida de masa muscular y fuerza, además de favorecer alteraciones en la salud ósea y el rendimiento físico. Frente a este escenario, la creatina, un suplemento tradicionalmente asociado al deporte de alto rendimiento, comenzó a despertar el interés de la comunidad científica por sus posibles beneficios en esta etapa de la vida.
Expertos consultados por Women’s Health, entre ellos el nutricionista clínico Roberto Oliver y la médica Silvia Gómez Senent, sostuvieron que la discusión ya no pasa por si la creatina sirve únicamente para deportistas. Las investigaciones más recientes analizan su potencial para acompañar el envejecimiento saludable y reducir algunas de las consecuencias asociadas a la caída hormonal propia de la menopausia.
Cómo actúa la creatina en el organismo
La creatina es una molécula que el cuerpo produce de forma natural a partir de determinados aminoácidos y que también puede obtenerse mediante alimentos de origen animal, como la carne y el pescado. Una vez almacenada en los músculos en forma de fosfocreatina, funciona como una reserva rápida de energía, especialmente durante esfuerzos de alta intensidad.

Según explicó Gómez Senent, este mecanismo permite que el músculo disponga de energía de manera inmediata, lo que favorece el rendimiento físico y la capacidad de recuperación. En mujeres que atraviesan la menopausia, este efecto podría contribuir a preservar la fuerza muscular y reducir el impacto de la pérdida progresiva de masa muscular relacionada con el envejecimiento.
Los beneficios que evalúan las investigaciones
Los estudios citados por los especialistas indican que la suplementación con creatina, especialmente cuando se combina con entrenamiento de fuerza, podría ayudar a conservar la masa muscular, mejorar la movilidad, aumentar la fuerza e incluso favorecer algunas funciones cognitivas durante la menopausia. No obstante, remarcaron que todavía se necesitan más investigaciones para establecer con mayor precisión el alcance de estos beneficios y definir qué mujeres pueden obtener mayores ventajas.
Los expertos coincidieron en que la creatina no debe considerarse una solución aislada. Su posible utilidad forma parte de una estrategia más amplia que incluye actividad física regular, una alimentación equilibrada, un adecuado consumo de proteínas y el seguimiento médico. Antes de comenzar a tomar cualquier suplemento, recomendaron consultar con un profesional de la salud para evaluar cada caso en particular.



