A pair of black sneakers next to bare feet on a gray surface.

Un entrenador reveló el origen de la fascitis plantar

El entrenador especializado en running Carlos Rojo aseguró que esta lesión, una de las más frecuentes entre los corredores, suele ser consecuencia de errores en la planificación del entrenamiento. Según explicó, una buena estructura de trabajo, el fortalecimiento y el control de las cargas son claves para evitar recaídas

La fascitis plantar es una de las lesiones más habituales entre quienes practican running. El dolor intenso en la planta del pie, especialmente durante los primeros pasos de la mañana, puede convertirse en un problema persistente que incluso obliga a interrumpir los entrenamientos durante semanas o meses.

Para el entrenador especializado en rendimiento y equipamiento Carlos Rojo, esta dolencia no suele aparecer por casualidad. En su análisis, sostiene que en la mayoría de los casos es la consecuencia de una planificación inadecuada del entrenamiento y de errores que pueden corregirse.

Cómo reconocer la fascitis plantar

A physiotherapist assisting a patient in leg exercises during a rehabilitation session in a clinic setting.
Un experto brindo recomendaciones para la lesión. Imagen ilustrativa.

Rojo describió uno de los síntomas más característicos de esta lesión: el dolor agudo que aparece al levantarse de la cama y apoyar el pie en el suelo.

«Si cada mañana, cuando apoyas el pie en el suelo, sientes un dolor terrible en la planta del pie, sabes de lo que te estoy hablando», explicó el entrenador a la revista española Runners World’s.

Según detalló, además del dolor, es frecuente experimentar rigidez en la zona y caminar con dificultad durante los primeros minutos del día. Aunque con el paso del tiempo la molestia suele disminuir a medida que el pie entra en calor, muchos corredores vuelven a sentir inseguridad y temor cuando llega el momento de salir a entrenar.

El error de buscar únicamente tratamientos

Rojo aseguró que él mismo sufrió fascitis plantar en dos oportunidades y señaló que muchas veces los corredores reciben recomendaciones centradas únicamente en aliviar el dolor.

Entre ellas mencionó continuar entrenando, utilizar plantillas, cambiar de zapatillas o recurrir a tratamientos como la fisioterapia, la radiofrecuencia o las ondas de choque.

Sin embargo, sostuvo que ninguna de esas alternativas resolverá el problema si no se modifica la forma de entrenar.

«La solución pasa por empezar a entrenar de manera estructurada. Si sigues entrenando igual, no te vas a curar», afirmó.

Close-up of a person doing a stretching exercise on a wooden floor, focusing on their bare foot.
Es frecuente experimentar rigidez en la zona y caminar con dificultad. Imagen ilustrativa.

Las principales causas de la lesión

De acuerdo con el especialista, la fascitis plantar suele estar relacionada con una combinación de factores vinculados al entrenamiento y a la preparación física.

Entre las causas más frecuentes mencionó:

  • Un exceso de intensidad en los entrenamientos.
  • Un volumen de carrera demasiado elevado.
  • Falta de fuerza en los músculos del pie.
  • Escasa movilidad del tobillo.
  • El uso de zapatillas inadecuadas.

En ese sentido, remarcó que la lesión «no es mala suerte», sino el resultado de cómo se está entrenando.

La prevención pasa por cambiar la forma de entrenar

Para Rojo, superar una fascitis plantar implica mucho más que aliviar el dolor. El verdadero objetivo debe ser identificar qué errores llevaron a desarrollar la lesión para evitar que vuelva a aparecer.

En ese sentido, recomendó incorporar trabajo de fuerza, estructurar correctamente los entrenamientos y regular la intensidad de las sesiones.

«Si no cambias nada, te vas a volver a lesionar. Por lo tanto, empieza a trabajar la fuerza, empieza a entrenar de manera estructurada y a regular bien la intensidad en el entrenamiento», concluyó el especialista.

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